Tras unas largas vacaciones retomamos la actividad con mucha energía e importantes proyectos entre mano.

¡Empezamos con una gran fiesta del arte! Ayer por la tarde arrancó de manera mayoritaria la temporada artística en Madrid, con la inauguración conjunta de un numeroso grupo de galerías, bajo un sugerente grito de guerra: ¡ESTAS INVITADO!

De este modo, el fin de semana Madrid se inunda de arte contemporáneo con horarios especiales en las galerías, cocktails por la tarde, brunchs durante la mañana del sábado… para que todos los amantes del arte nos animemos a visitar las galerías y conozcamos las nuevas propuestas del curso.

Hay mucho y muy bueno, por lo que no dudes en echar un vistazo al plano y a la relación de galerías y hacer tu propio recorrido.

Plano de galerías

Relación de galerías

Yo ya me he dado un primer paseo, y aunque me faltan cosas por ver, he visto varias que me han gustado y que me apuntan las buenas intenciones de todos en el comienzo de curso.

Miroslaw Balka en Juana de Aizpuru

Miroslaw Balka (1958, Varsovia): un auténtico lujo poder ver esta obra inédita en Madrid,  de uno de los grandes escultores del s.XX. Enlaza con su línea de trabajo especialmente en lo relativo a su educación católica y la experiencia colectiva de la historia de fractura de Polonia, utilizando un material tan simple como unas vigas y unas bombillas que evocan los recuerdos ocultos de la ocupación nazi. 

En Juana de Aizpuru (Barquillo 44)

 

Carey Young en Galería Parra & Romero

Carey Young (Lusaka, Zambia 1970): dentro de una muy bien seleccionada exposición colectiva he encontrado la obra de esta joven artista residente en Londres, cuya obra investiga la relación entre lo personal y lo público, creando una compleja red de preguntas al espectador. Un texto sólo legible a través de su reflejo en un espejo negro, que se adueña del tuyo propio por el mero hecho de contemplarlo.

En Galería Parra & Romero (Claudio Coello 14), que además inaugura nuevo espacio.

Antonio Murado en Álvaro Alcázar

Antonio Murado (Lugo, 1964): en la pasada edición de ARCO pudimos ver un adelanto de éste último proyecto, y como nos supo a poco nos alegramos de poder disfrutar de esta preciosa exposición. Murado retoma la técnica del soplado del óleo, con formas que parecen pétalos de flor que flotan en un abismo de gestos y veladuras, que mezclan lo abstracto y lo figurativo de una forma elegantísima. Me gusta su paleta cromática y los efectos de los barnices.

En Galería Álvaro Alcázar (Castelló 41)

Alexander Arrechea en Casado Santapau

Alexandre Arrechea (Trinidad, Cuba 1970): la obra sobre papel siempre tiene un matiz especial y en el caso Arrechea más aún. Además de unas estupendas acuarelas, en esta ocasión sorprende con unos fantásticos dibujos a lápiz llenos de intensidad e ironía. Me han encantado dos pájaros carpinteros, en clara alusión a su paso por este colectivo, en el que además hace su particular homenaje a grandes figuras de la escultura,como el caso de ésta en que el pico se transforma en una obra de Brancusi.

En Galería Casado Santapau (Conde de Xiquena 5).

Mónica Van Asperen en Galería Fernando Pradilla

Mónica Van Asperen (Buenos Aires, 1962): Muchas veces busco obras que puedan adaptarse a espacios concretos, se amolden y no resulten meros objetos decorativos y ésta instalación me gusta por eso, ya que aunque se expanda o comprima mantiene su esencia. Cuestiona el espacio en el que se desenvuelve el artista; ahonda sobre el hecho de respirar y el ritmo que esto produce, como si escribiera una partitura sonora cuya intensidad se mide por el color de unas sugerentes formas de vidrio soplado.

En Galería Fernando Pradilla (Claudio Coello 20), que celebra su 10 aniversario.

Nico Munuera en Galería Max Estrella

Nico Munuera (Lorca, 1974): Vuelve a Madrid con dos exposiciones, una con obra gráfica y otra original, en las que parece querer esconderse tras manchas blancas que ocultan sus intensas cargas de color. Tanto en papel como en lienzo crea un resultado además de bonito, pausado donde aunque parece que no pasa nada, se ocultan intensas notas. Lo que más me ha gustado es la introducción de pinceladas en colores flúor que aportan un punto muy “cañero” a esta sugerida tranquilidad visual.

Obra gráfica en La Caja Negra (Fernando VI, 17) y Obra Original en Max Estrella (Santo Tomé 6).